Rupit es un trocito de mundo sumergido en el corazón de los hayedos de Collsacabra, un pueblo de aquellos que quizá dentro de veinte años ya haya perdido su fisonomía, pero que ahora resiste aún con los tejados que bailan, con los frágiles balcones de madera, con los callejones en subida y en bajada, y con unas casitas dormidas, alguna con ventanas góticas y la mayoría del XVII, de la época de los santos barrocos, de las vírgenes llenas de lágrimas, de las canciones de amor, de los bandoleros, de l’hereu Riera, de Serrallonga y de Perot el ladrón. El XVII catalán es toda la Cataluña heroica y sentimental, es la flor de nuestro cancionero y la túnica plateada de nuestras leyendas. Y el pueblo de Rupit es eso, un fragmento vivo, humildísimo y escondido del siglo XVII catalán, con unos payeses mudos que lucen barretina y unas muchachas de mejillas coloradas y mirada medrosa.

Josep Maria de Sagarra (poeta catalán, 1894-1961)

El Collsacabra (o Cabrerés) es uno de los parajes más espectaculares de Europa. Un entorno formado por acantilados, hayedos, robledales, encinares, prados. Una visita imprescindible para cualquier amante de la naturaleza, la montaña, el aire puro y de paisajes que parecen casi vírgenes de la acción humana. La fauna, la vegetación y los vestigios históricos de sus pueblos y masias hacen de nuestro paisaje único en el mundo.

El Collsacabra es una extensa meseta alzada encima de acantilados de más de 100 metros de altura y con bosques de haya, roble, encinas, abedul, aveto, etc donde vive una interesante diversidad animal de mamíferos, anfibios y aves que no deja indiferente. Facilmente se pueden observar buitres, águilas, tritones y salamandras, el abejaruco, el pájaro carpintero, corzos o tejones.

En el corazón del Collsacabra se alza Rupit, un pueblo medieval construido bajo un peñasco donde se erigió el Castillo de Rupit, de origen milenario. La arquitectura del pueblo quedó congelada en el s XVI-XVII de forma que pasear por sus calles es un viaje en el tiempo hacia épocas remotas de barones, y bandoleros de época barroca. Es por esto que hay reproducciones de calles y casas de Rupit en el centro turístico del Pueblo Español de Barcelona. En los alrededores del pueblo está Pruit, una extensa área agrícola con típicas masias rurales con siglos de historia.
El paraje natural invita a practicar tus aficiones preferidas, deporte y aventura siempre con respeto a su gran valor: senderismo, trail running, BTT, barranquismo, espeleología, fotografía, pintura, astrología, etc… Aficiones que ponemos al alcance de deportistas, familias o gente mayor, según el nivel de los participantes.

Las distancias de Rupit a cualquier ciudad y su extensísima área de bosque que le rodea hace de este paraje un paraiso del silencio. Es por esto que Rupit es también un rincón ideal para encontrarse con uno mismo y fomentar el crecimiento personal.

“Por su conservación y or su entorno natural, Rupit es uno de los pueblos más bellos del mundo”

Contact Us

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap.